El problema de las dietas y no saber cocinar.

El problema de las dietas, no es la dieta per se, sino que la mayor parte de la gente no tiene tiempo, ganas o pajolera idea de cocinar. Relacionamos el sabor con lo palatable y eso no es real, son un montón de compuestos que nos alejan del sabor real de la comida. Y luego una ensalada nos parece cualquier cosa. Pero con un poco de gracia se puede hacer de una ensalada un plato delicioso!

No hablo de la típica ensalada “mixta” a base de lechuga iceberg, tomate que no sabe a tomate del supermercado, cebolla gruesa y basta, una lata de maíz y una cantidad de vinagre capaz de matar a un ejército de piojos. La intención es buena, pero lo cierto es que hay mejores formas de “comer verde” mucho más placenteras. Yo personalmente DISFRUTO creando ensaladas de todo tipo.

La base:

La elección popular es la lechuga iceberg, barata y fácil, pero para sentir que estoy comiendo plástico, prefiero gastarme unos céntimos más. Aquí va mi top de hojas verdes para ensalada: brotes tiernos, trocadero, hoja de roble, canónigos, rúcula, kale y espinacas.  Puedes mezclarlos o utilizar sólo un tipo, pero al menos estas hojas tienen mucho más sabor y una mejor textura que la lechuga iceberg y son de mejor digestión.

Truco:

Cuando las lechugas y otras verduras llevan tiempo en la nevera tienden a quedarse mustias y arrugadas, aunque aún son comestibles. Para que recuperen esa textura crujiente y color vivo basta con dejarlas en remojo en agua fresca, en un lugar fresco (lejos del calor de los fogones, calefacción, etc). Dependiendo del estado de las hojas el proceso puede durar de media hora a 5 horas, así que cuando veas que empiezan a ponerse blandas, ponlas a remojo. Esto sirve para cualquier tipo de lechuga, pero también brotes tiernos, canónigos, hojas de rabanito, remolacha, espinaca, col, etc. En general casi todo tipo de hojas que usamos en ensalada.

Aprovecha lo que tengas en la nevera y en la despensa, un pimiento de piquillo asado, un champiñón fresco, una zanahoria, unas aceitunas, un poquito de chucrut… Cualquier resto que tengamos en la nevera, insuficiente para hacer un plato grande, nos sirve para la ensalada. Por ejemplo:

-Ensalada a base de verduras: Por ejemplo, una ensalada de fideos de calabacín, o esta deliciosa ensalada con base de zanahoria rallada. Los tomates o los tomatitos cherrys también dan mucho juego. ¿Ejemplo? La todopoderosa ensalada de tomatitos cherry con pesto o tomate rosa con ventresca, espárragos trigueros frescos, ajetes tiernos, floretes pequeños de brócoli y/o coliflor, col china picada, zanahoria rallada, pepino o calabacín espiralizado, boniato al vapor o asado (ya frío), chips de kale caseras, hojas tiernas de espinacas, cebolla caramelizada (mejor casera), lombarda en juliana, coles de bruselas al vapor…no tiene que ser todo en crudo!

-Ensalada con frutas: Las frutas le dan un toque dulce y fresquito a las ensaladas que a mi me vuelven loca. No obstante, prefiero utilizarlas como complemento y no como base. NUNCA por la noche. Gajos de naranja o mandarina, trozos de manzana o pera, limón recién exprimido, trocitos de papaya o mango, nectarina, fresas, moras, frambuesas… Todas estas frutas en general quedan muy bien en cualquier ensalada que no sea muy salada.Si no te gusta el contraste dulce-salado puedes optar por frutas con sabores más neutros como el aguacate.

-Ensalada con cereales o pasta: Son super combinables e infinitas además puedes usar restos de comidas anteriores, arroz, pasta, un tabule con quinoa… incluso he utilizado el muesli en muchas de mis ensaladas. Por ejemplo, puedes hacerte una ensalada de quinoa con mango, tomate y queso mozzarella con arroz integral.

-Ensaladas a base de legumbres:  Un plato completo y saciante si añadimos algunos elementos clave como las legumbres. Se pueden combinar fácilmente con hojas, frutas y verduras. Por ejemplo, puedes probar esta  con frijoles aguacate y brotes o ensalada de lentejas y pico de gallo… También puedes aliñar la ensalada con un hummus ligero de garbanzos o de lentejas. Si te gusta el tofu fresco o tofus con semillas, aceitunas, verduras y otros ingredientes que están muy buenos para comer tal cual.

El aliño

Hay que reconocer que los aliños más ricos y currados son los que llevan más tiempo hacer y también más kcal. Pero se pueden hacer cositas con vinagre de manzana, limón, levadura nutricional o semillas o tahini que son realmente deliciosas…

Aliño de aceite de oliva virgen + limón y/o su ralladura + mostaza.

Aliño de aceite + vinagre o limón + levadura nutricional y espirulina en escamas.

Aliño de aceite + zumo de mandarina + comino.

Aliño de Tahini-limón: el tahini es una crema de sésamo que combinada con zumo de limón está muito buena.

Tienes que probarla. Si te resulta muy fuerte, puedes mezclarla con un chorrito de agua y obtener una versión más suave. Yo la utilizo sobretodo para ensaladas con legumbres y verduras.

A cualquier ensalada le añadimos unas hierbas frescas y quedaremos como auténticos reyes. Hojas de perejil, albahaca, cilantro, menta o hierbabuena le darán un toque especialmente fresco a tu ensalada. No hace falta poner muchas. En el caso de la menta y hierbabuena pon juntas 4-5 hojas y pícalas antes de añadirlas y mezclar bien.

Experimenta con nuevos ingredientes, no todas las ensaladas tienen que llevar aceite y vinagre.

2018-12-28T12:38:42+00:00

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