Mito de la pirámide nutricional

Pirámides nutricionales, neuromarketing, industria alimentaria, política…un entramado de intereses que juega contra nuestra salud. Seguimos aumentando las tasas de obesidad (incluida infantil, de hecho es la más alta), diabetes, riesgo cardiovascular… Desafortunadamente, como en muchos otros aspectos de nuestra vida, estas epidemias son producto de la costumbre de seguir al rebaño sin preguntarnos el “porqué” de las cosas, guiados por la industria alimentaria o farmacéutica o algunos políticos con un don innato para estropear todo lo que tocan.

Las pirámides nutricionales y su procedencia, posiblemente uno de los primeros inventos de la industria alimentaria/política. Analicemos la base de la pirámide alimentaria, cereal, pan, galletas, patata pan, maíz, pasta… donde plantean un menor consumo de grasas, ya que según unos “estudios científicos” financiados por políticos y la industria del carbohidrato barato, esas grasas son malas para la salud, es decir que tienen la misma base científica que el hacer una pompa de jabón… Según estos estudios se debía reducir el consumo de grasas (no hablo de grasas hidrogenadas, hablo grasas saturadas, poliinsaturadas e insaturadas de origen natural), reducir el consumo de proteínas y basar la dieta en carbohidratos. ¿Por qué? Porque son productos que se pueden producir en grandes cantidades a bajos costes, que pueden llenar las estanterías de los supermercados de un producto “barato”, sin que nos percatamos de que la comida REAL cada día es más cara.
Esto, en definitiva, es lo que ha disparado los casos de obesidad y de diabetes en los países que siguen ese modelo nutricional, cada dia mas peligroso. La grasa nunca ha sido la causante de los problemas de salud mundial, podría escribir un artículo de 20 páginas sobre este tema pero no es de lo que quiero hablar hoy, lo he dicho de forma repetida… Si pensamos por ejemplo en la alimentación que existía hace 30-50 años nos daremos cuenta de que el consumo de grasas era mayor que ahora, eso contando calorías…nos daría un cómputo de que todos seriamos obesos a día de hoy! Pero no se veían más que dos niños gorditos por clase, NO existían tantos casos de diabetes o enfermedades autoinmunes, la gente no dependía de tantos fármacos… a día de hoy lo raro es que alguien no esté enganchado a una caja de pastillas o refugiando su frustración en la droga más potente del mundo… el azúcar! porque hoy hay más obesidad? Porque nos hemos olvidado de comer comida real, nos hemos olvidado de cocinar tranquilamente y disfrutar en familia. nos hemos vuelto una sociedad demasiado acomodada, esta comodidad, esta burbuja de confort nos hace débiles en muchos aspectos.

Comemos mucho y muy mal, nos movemos poco, así nos están educando. sin embargo una buena solución sería impartir educación nutricional en los colegios, y desde casa fomentar una alimentación real y saludable. Centrarnos en los mercados, pequeños agricultores, comercio de proximidad, a comer en familia y que las costumbres culinarias sean una herencia en cada familia.
Dieta española, se supone que es la dieta mediterránea considerada PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD. No obstante la dieta mediterránea que llevan el 80% de la sociedad está a años luz de la real, excesiva presencia de productos que aportan alta densidad calórica, (la base de nuestra pirámide) harinas (refinados), galletas, pastas y panificados blancos, cambiamos el pescado y carne fresco y por precocinados y productos industrializados, de fácil y rápido consumo, niños alimentados con un déficit de verduras y frutas o alimentos reales.

Podemos frenar esta vorágine. Empecemos por lo que está nuestro alcance, comer mejor, fomentar el consumo y compra en el pequeño comercio y educar a nuestros hijos con esos valores. “Está probado cómo la industria alimenticia está promoviendo el consumo amplio de bienes cuyo consumo regular a lo largo del tiempo genera impactos negativos en la salud, nadie lee en detalle la etiqueta y las publicidades son simplemente persuasivas” Neuromarketing, cuando pone LIGHT O FITNESS no es sinónimo de saludable. Nos enseñan a contar calorías pero no a valorar el peso nutricional de lo que ingerimos y es entonces cuando las enfermedades modernas acechan entonces aparece la industria farmacéutica para sacar tajada también.


Un claro ejemplo
(…) El caso Coca-Cola: A pesar de que el tráfico de influencias develado en los documentos data de casi 50 años atrás, informes más recientes muestran que la industria continúa ejerciendo su influencia en la ciencia de la nutrición. El 4 de enero, la ONG The Praxis Project y el Centro para la Ciencia en el Interés Público, de Estados Unidos, demandaron judicialmente a Coca Cola por engañar al público derribando las investigaciones que vinculan las bebidas azucaradas con la obesidad, la diabetes tipo 2 y similares.
“Coca Cola tiene una larga historia de apoyo y relacionamiento fructífero con organizaciones de investigación y sin fines de lucro en los países en donde está presente. Estas colaboraciones siempre se dan en un contexto transparente y en ningún caso tienen condicionantes tendientes a favorecer temas de interés propio de la Compañía”.

La compañía ofrece información actualizada en su sitio www.transparency.coca-colacompany.com sobre las sumas de dinero que destina a actividades de investigación. Sin embargo, dentro de su política de transparencia, aún no fueron difundidas, explícitamente, todas las instituciones académicas a las que Coca-Cola destina fondos (es decir que como tantas otras incluidas farmacéuticas, financiando estudios científicos a su favor.
(…) en nuestro país tenemos al colegio de pediatría y el ministerio de salud esponsorizados por marcas de comida basura, que el colegio de pediatría selle galletas, colacaos etcétera como sanos para nuestros niños es terrible. No puede haber un funcionario que tenga vínculos directos con una empresa de alimentación. El triunfo del azúcar y los edulcorantes frente a la antítesis de la buena salud, tomar bebidas y alimentos azucarados es parte del statu quo del menú diario INFANTIL por no hablar del de los adultos.
Una idea prevalece: “cada cual es responsable de sí mismo sin perjuicio del Estado, la sociedad civil y la ciencia” es decir, conceptos similares a los que deslizan las tabacaleras sobre los fumadores.


2019-08-25T20:07:14+00:00