Respiración profunda

Cómo se hace:

Paso 1: 

Te sientas en postura fácil elevando la columna junto con el pecho, las costillas flotantes y el ombligo. Estirar las vértebras del cuello metiendo el mentón hacia abajo, y empiezas a inhalar por la nariz de forma suave y continua, desde la base del diafragma. La inhalación no debe ser forzada ni rápida ya que esto podría dañar al corazón O otras zonas del cuerpo ,los pranayamas NO SON SOLO RESPIRAR por ello se empezará con calma  y de forma equilibrada. El pecho se mantiene hacia arriba y hacia afuera, sin inclinarse adelante, atrás ni lateralmente.

Paso 2: 

La banda del ombligo, por debajo de las costillas flotantes, se van metiendo hacia atrás ligeramente, comenzando a llenar los pulmones desde la base.

Paso 3: 

Según la banda del ombligo va hacia atrás, siente como se expande la parte media de el diafragma y como los pulmones se mantienen pasivos sin ejercer resistencia llenándose completamente. Sincroniza el movimiento de la respiración con la expansión interior de los pulmones.

Paso 4:

Sigues inhalando y expandiendo la parte superior del pecho sin poner tensión en los hombros ni subiéndolos hacia arriba. Evitad demasiada apneas al principio, llenad abdomen, pecho hasta clavícula y cerrad las tres bandas por un segundo, luego ya iréis aumentando las apneas.

Paso 5: 

Fijate que no exista tensión en la garganta, en los músculos faciales, la piel de la frente y los ojos. Aquí cerramos la banda de la glotis. Cuando mantienes un ritmo estable en la inhalación, estás relajado y pasivo externamente, pero la atención interna es de alerta y contemplación de lo que sucede.

Paso 6: 

Ahora empieza a exhalar sin brusquedades y con idéntica duración de la inspiración, mantente concentrado en la uniformidad de la respiración, con un ritmo suave. La expiración puede ser más lenta y aportará mayor relajación.

Mantener alto el pecho y haz que salga el dióxido de carbono de forma estable y fluida hasta la parte inferior del ombligo, mantén todo el tiempo la sujeción de los intercostales y las costillas flotantes.

Es importante retener la altura de la columna manteniendo el torso firme sin dejar caer el pecho. 

Si puedes bajar el ritmo hasta 8 o menos respiraciones por minuto (5-6 segundos inhalando y 5-6 segundos exhalando), el sistema glandular se estimula y este tiene un efecto directo sobre el estado psíquico y nervioso de la persona. 

Si puedes bajar a cuatro por minuto (7-8’’ en cada inhalación o exhalación) el centro energético de la corona o séptimo chakra es activado por la glándula pineal.

La mayoría de estas personas que están en estos estados tan desequilibrados, respiran entre 20-25 veces por minuto, con una respiración extremadamente corta y muy superficial y al no haber estímulo energético, no hay oxigenación. Una persona normal respira 15-16 veces por minuto. En un estado profundo de meditación se respira 4 veces por minuto.

Beneficios:

  • Produce automáticamente un estado de tranquilidad.
  • Regula el equilibro del ph en el cuerpo.
  • Limpia y purifica la sangre y esto influye nuestras reacciones en situaciones de estrés.
  • Incrementa el prana y oxígeno haciéndonos más lúcidos y conscientes y con ello mas activos.
  • Rompe patrones inconscientes no deseados como adicciones, hábitos…
  • Es una relajación activa. Permite al cerebro que tenga la capacidad de tomar la decisión correct en momentos críticos. ATENCIÓN Y FOCO
  • Reduce la acumulación de toxinas
  • Estimula la producción de sustancias que ayudan a combatir la depresión, miedo y la ansiedad.
  • Ayuda a eliminar bloqueos en el flujo de energía y limpia los canales energéticos (nadis)
2019-06-18T15:47:28+00:00

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