Honra a tu útero

Conoces tu cuerpo? Pienso que toda mujer debería tener unas nociones básicas de anatomía, de esta manera es más fácil identificar dolores o cualquier cosa que salga de lo normal. Pero además, una mujer debe conocer su flor, su casa, esa parte del cuerpo que entra tantas veces en conflicto con nosotras mismas. Lo que me ocurre, lo que me falta, lo que me hace falta, i que añoro, lo que me han quitado, lo que me han roto, los que me han dejado, los que me han invadido…todo correlaciona real y simbólicamente con NUESTRA FLOR, NUESTRA CASITA. Yo he pasado muchos años luchando contra mis emociones y pensamientos negativos hacia mi misma, media vida comportándome como un hombre y es precisamente ese carácter, ALPHA, el que me hizo rechazar mi lado femenino, mi lado lunar. Son muchas las razones por las que una niña puede dejar de comportarse como una mujercita para ser más hostil y dura. Normalmente es un mecanismo de defensa, una armadura de guerrera. En el lado opuesto están aquellas mujeres de una sensibilidad y dependencia emocional tan grande que su casita se resiente de la misma forma que aquellas que van a contracorriente.

Los hay de diversas medidas según la complexión de la mujer, sin embargo, mide aproximadamente unos 7.5 centímetros de largo, aproximadamente unos 5 centímetros de anchos y unos 2.5 de grosor. Está formado por un tejido elástico, que le permite crecer cuando estamos embarazadas, permitiendo el desarrollo del feto en un entorno caliente y estable. Tiene varias partes  destacar:

Perimetrio: en la parte superior trasera del útero. Y al tejido flácido y blando, que se extiende por los costados del mismo, llamados “parametrios”.

Miometrio: Formado principalmente por tejido muscular liso que se localiza por dentro del útero, y que, en caso de “salirse” al exterior del útero y “combinarse” con el tejido externo, puede provocar un engrosamiento del mismo útero, denominándose esto: adenomiosis.

Endometrio: Es la capa mucosa que se renueva en cada ciclo menstrual de no haber fecundación. Si tras el ciclo no quedamos embarazadas este tejido se desintegra en la siguiente menstruación.

Como he dicho antes, la importancia de esta parte del cuerpo es biológicamente esencial, nuestro cerebro entiende, sabe y comprende, que el útero es el que alojará, dará cobijo, cuidará y protegerá a ese nuevo ser que vendrá algún día en camino. Si el cerebro, el cerebro inconsciente, el cerebro biológico y animal, básico y arcaico, lleva generaciones y generaciones humanas y animales, sabiendo que útero es el hogar. En el primer momento en el que yo, como mujer,  viva una emoción relacionada con el hogar, mi cerebro entenderá útero.

Entonces si conocemos nuestro hogar,  sabremos qué es lo que sucede en él, sabremos si algo ha cambiado de sitio o si hay algún intruso o algo que no está bien. Con este conocimiento, será más sencillo saber que debemos hacer para arreglarlo.

Supongamos que un día al ir al médico, este me dice que tengo algo en el ENDOMETRIO. Ya sea que me diagnostique una endometriosis, ya sea que me diagnostique una hiperplasia, o que se le ocurra decirme que tengo un prolapso, da lo mismo, porque finalmente, los conflictos emocionales que hayan producido CUALQUIER DIAGNÓSTICO en mi útero, estarán relacionados con el hogar.

Cualquier síntoma en el útero, merece una reconexión conmigo misma y una revisión de mis emociones, vivencias emocionales, situaciones emocionales he vivido recientemente o bien, vivo a diario actualmente, en el momento en el que he sido diagnosticada. 

Por ejemplo:

  • En el ámbito familia, reproducción, sexualidad: Considero que mi familia no es una familia normal o En la familia consideran que mi comportamiento no es normal
  • He vivido algún abuso sexual, alguien de la familia ha abusado de mí, han abusado de mí pero en casa no lo saben, alguien de casa ha sido abusado y solo yo lo sé, han abusado de mí pero nadie en casa debe saberlo, etc.
  • Hay problemas en casa, los miembros de la familia no llevan buena relación, somos muchos en casa pero no somos muy unidos, hay malentendidos en casa, hay silencios incómodos en casa, vivir en esta casa es una locura, vivir en esta casa es imposible, ya no soporto vivir en esta casa, no puedo quedarme a vivir más en esta casa, etc.
  • He perdido a mi madre, a mi padre, a mi nieto peor: a un hijo (muerte, aborto, secuestro, robo, violencia, etc)
  • Echo de menos a mi hijo ahora que va al colegio o cuando se va con su padre, no me siento útil, me siento sola…Mi nieto ya es grande y ya no lo cuidaré yo, ya no estará en casa.
  • Mi abuel@ ha muerto y no vivirá más nosotros en casa.

Es un pequeño ejemplo de emociones y vivencias que afectan directamente al útero. Pero cada vivencia y emoción conecta con una parte del útero (leer a Christian Fleche) Por ejemplo, el 80-90% de problemas uterinos en las mujeres maduras son por conflictos emocionales viven, especialmente las abuelas con problemas relacionados con sus nietos, porque no les dejan verlos, porque se hacen mayores, porque están enfermos…

Si tengo algún tipo de conflicto con mi sexualidad, con mi vida sexual lo más seguro es que dañe mi endometrio. Si sufro de algún acto de violencia sexual, lo más seguro es que dañe mi cuello uterino. Si yo, como mujer madura temo mucho por mis nietos o vivo solo para ellos y algo les sucede o algo en la rutina normal cambia, dañaré directamente a mi útero.

Si sé que hay en casa, o veo dentro de casa, algún tipo de “sexualidad” sucia o negativa hacia mí o de parte de un miembro de la familia hacia otro miembro de la misma, igualmente dañaré mi útero.

En general, tener problemas en el endometrio para cualquier mujer, tiene únicamente dos variantes importantes.

O se trata de un asunto emocional relacionado con sexualidad “sucia” (abusos, violaciones, incestos, etc). O se trata de un asunto emocional relacionado con “las leyes familiares” que se ha roto, y puede tratarse desde un “mi hijo no es heterosexual” y eso no está bien visto por la familia, hasta “me he casado con un hombre de otra raza o religión, un músico, un hippie, un pobre (o cualquier cosa dicha por los padres como despectivo)” y eso no está bien visto por la familia.

Puede ser algo que ha ocurrido con alguno de mis hijos y que a mí como mujer me preocupa lo que dirá la familia. O que yo como mujer estoy viviendo como hija de familia algo que no es o no será bien visto. El problema de la mujer es la educación tan rígida que nos han inculcado, demasiadas reglas familiares, dogmas anticuados, posibles asuntos sucios, malos recuerdos, desprecios o falta de empatía.

Y es que de verdad, todos los diagnósticos, síntomas o padecimientos en nuestro útero, SIEMPRE estarán relacionados con casa. Con sus miembros, con el debe ser, con lo que estará bien o mal visto, con lo que ocurre con sus integrantes, con sus problemas o miedos o sufrimientos sexuales, con la casa misma (el inmueble), con la vida reproductiva, etc. No es necesario que sean muchos o muy graves, al final, como lo gota de agua que acaba agujereando la roca… Nosotras mismas acabamos dinamitando nuestra flor, la mayor parte de las veces por las expectativas de otros. Es decir, yo misma me dañaré el útero por el simple hecho de no haber sido más realista con mis sueños e ilusiones.

La vida continuamente nos sacude, el cerebro emocional de la mujer está muy expuesto y pienso que en lugar de tomarnos las vivencias como un ataque deberíamos empoderarnos y hacer frente a todo ellos. Si algo nos duele, si lo necesitas lloralo pero sigue adelante. De otra forma, sea por ponernos un caparazón de hostilidad para protegernos o refugiarnos en nuestra cueva a llorar, ambos extremos son tóxicos para nosotras mismas.

Si todas las experiencias negativas decido vivirlas como víctima, si lo vivo como un “mi casa se derrumba”, dañaré a mi útero y con ello las raíces, el chakra muldhara, el chakra de “YO SOY”, en ese momento empezamos a perder perspectiva de las cosas, incluso de nosotras mismas y nuestra personalidad, somos más volubles, más sensibles al fracaso y la frustración.

Porque sin darnos cuenta, las mujeres sin darnos apenas cuenta, colocamos en el aparato reproductivo y en específico el útero, todos nuestros sueños y frustraciones. No olvidemos que en esa zona se encuentran muladhara chakra y swadisthana chakra, uno el “yo soy” y el otro el poder de la creatividad y la sensualidad. ¿Si perdemos el poder de crear y de creer en nosotras mismas que nos queda? Somos creadoras y destructoras, como Shiva y Kali, utilizemos pues ese poder para destruir lo negativo y crear todo aquello que necesitamos y soñamos.

Si mi matrimonio o mi casa es un sueño, lo he cuidado o la he decorado durante años, me ha costado años de trabajo y detalles y de pronto en un incendio esta se rompe o la casa se inunda o se quema por completo, pues allá va mi útero, porque sin quererlo, le “asigné” a mi casa una importancia simbólica que no debía ser. Así que, ante cualquier problema en el útero, analiza primero tu realidad, esto os lo dice alguien que tiende a preocuparse demasiado por las cosas y a sufrir en exceso por los demás, aunque parezca una tía dura, nada más lejos de la sensibilidad que muchas veces me hace sufrir sin merecerlo. Al final nuestras expectativas, nuestra situación actual en casa o fuera de ella, la sexualidad frustrada o la reproducción planeada que no surge…todo ello nos hace daño sin merecerlo, deja que tu cuerpo fluya y no colapses tu mente…porque ahí está la clave.

2020-03-02T09:06:02+01:00

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