Mitos sobre el metabolismo

Metabolismo es el proceso que el cuerpo utiliza para producir y quemar energía a partir del alimento. Dependes del metabolismo para respirar, pensar, digerir, hacer circular la sangre, mantenerse caliente cuando hace frío y mantenerse fresco cuando hace calor.

Es una creencia común que acelerar su metabolismo le ayuda a quemar más calorías y aumentar la pérdida de peso. Desafortunadamente, existen más mitos sobre cómo acelerar el metabolismo que tácticas que de hecho funcionen. Algunos mitos pueden incluso ser contraproducentes.

Mito 1: El ejercicio acelera su metabolismo mucho tiempo después de haber terminado de hacerlo.

SIEMPRE quemarás más calorías cuando hace ejercicio, especialmente cuando elevas el ritmo cardíaco con actividades como el ciclismo o la natación.

Este aumento del uso de calorías se prolonga durante el tiempo que dure su ejercicio. Es posible que siga quemando calorías adicionales aproximadamente una hora o dos después de ejercitarse, pero los efectos posteriores del ejercicio terminan ahí, el problema es que comemos más cuando entrenamos y especialmente carbohidratos que engordan muchísimo.

 Qué hacer:

NO permitas que el ejercicio te dé una excusa para excederte consumiendo alimentos y bebidas que tengan muchas calorías y encima estén cargados de azúcares.

Mito 2: Aumentar la masa muscular ayuda a bajar de peso.

El músculo quema más calorías que la grasa. Entonces, ¿formar más músculos estimulará o no su metabolismo? Sí lo hará, por supuesto, pero solo si se hace deporte de fuerza y se es PERSEVERANTE. Recordando que las mujeres NO tenemos la facilidad que tienen los hombres. La mayoría de las personas que hacen ejercicio regularmente aumentan solo unos kilos de músculo. Además, se necesita estar usando activamente los músculos de otra forma queman muy pocas calorías. La mayor parte del tiempo, tu cerebro, corazón, riñones, hígado y pulmones representan la mayor parte del metabolismo. 

Qué hacer:

Levanta pesas para conseguir músculos y huesos más fuertes. Incorpora el entrenamiento de fuerza como parte de tu rutina incluyendo cardio y estiramientos. Para evitar recuperar el peso extra, también ten muy en cuenta que necesitas un descanso y dieta equilibrada, a pesar de tener más hambre.

Mito 3: Comer ciertos alimentos puede acelerar tu metabolismo.

Consumir alimentos como el té verde, la cafeína y chiles picantes no es que te hagan adelgazar sino que te estimulan, es decir no queman la grasa como un soplete, son un pequeño estímulo a tu metabolismo, pero no suficiente para hacer una diferencia en su peso. 

Qué hacer:

Elige tus alimentos por su buen valor nutricional y su sabor. Come más fibra vegetal para saciarte.

Mito 4: Hacer comidas pequeñas durante el día acelera el metabolismo.

Desafortunadamente hay poca evidencia científica que indique que hacer comidas pequeñas y frecuentes acelerará tu metabolismo. Distribuir tantas comidas a lo largo del día puede evitar que tengas ansiedad pero también puede provocar que comas más de la cuenta. Los atletas tienen un mejor rendimiento cuando comen más a menudo en cantidades pequeñas además de mejorar el catabolismo, el tema es que en alguien sedentario esta norma cambia. Si no puedes parar de comer cuando has empezado, entonces te recomiendo hacer tres comidas para mantener una ingesta adecuada. Qué hacer: Presta atención a las señales de tu cuerpo y come cuando lo necesites, ni más ni menos.

Mito 5: Dormir bien por la noche es bueno para tu metabolismo.

Un buen descanso por la noche no acelerará el metabolismo, el tema es que no dormir te hace engordar porque tienes peor regulación del lóbulo prefrontal y eso hace que comas más de lo que necesitas o por impulsos. Las personas que no duermen lo suficiente tienden a consumir más calorías de las que necesitan, también por necesitar más energía para paliar su cansancio. 

Qué hacer:

Organízate y relájate antes de irte a la cama y prepara la habitación para que sea cómoda para dormir.

Mito 6: hacerte mayor reduce la tasa metabólica.

Si bien es cierto que nuestro metabolismo es más lento que cuando éramos niños, pero  gran parte del aumento de peso que se da en la edad adulta es porque nos volvemos más vagos. Los empleos y la familia hacen que el ejercicio pase a un segundo plano. No nos movemos tanto y perdemos músculo y ganamos grasa. También hay un problema más, y es que cuando somos jóvenes comemos fuerte pero no volvemos a comer hasta que nuestro cuerpo quema las kcal ingeridas, sin embargo las personas adultas siguen comiendo y bebiendo alcohol.

Este control natural del apetito parece desaparecer conforme la gente envejece. A menos que ponga mucha atención, las comidas grandes pueden acumularse rápidamente. 

Qué hacer:

Conforme envejeces, es importante hacer del ejercicio una parte regular de cada día. Al mantenerse activo y consumir porciones más pequeñas.

2020-06-07T17:55:33+02:00

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